Cómo tratar suelos de terracota. Parte 1: exteriores

En el post de hoy hablaremos sobre cómo tratar suelos de terracota, pero concretamente de los suelos de exterior. Si necesitas también información sobre suelos de terracota de interior, no te pierdas nuestro próximo post.

Los suelos de terracota son de los suelos más solicitados debido a su belleza, versatilidad y durabilidad. Sin embargo, su talón de Aquiles es su porosidad. Por ello, es fundamental tratar los suelos de terracota con productos de calidad que los protejan del desgaste y las manchas, y que a su vez realcen todo su color y brillo natural.

Para tratar suelos de terracota exteriores, es imprescindible aplicar un tratamiento hidrofugante. De esta manera evitaremos al máximo que la humedad penetre en las baldosas. Asimismo, es importante que el tratamiento sea transpirable para no perjudicar al material.

Estas características se aúnan en un producto perfecto: el protector antimanchas Mitrol para tratar suelos de terracota. Con él, los suelos de terracota no solo se mantendrán protegidos de las inclemencias del tiempo, sino también de cualquier tipo de mancha. Lo encontrarás en dos versiones; con acabado natural y con acabado mojado: Mitrol Wet.

Una vez aplicado el tratamiento protector, podemos mantener siempre impecables los suelos de exterior si sabemos cómo. Tratar los suelos de terracota no tiene porque ser complicado, simplemente debemos elegir un limpiador abrillantador como Cerabric. Este novedoso producto saca el máximo brillo a los suelos de terracota hidratándolos en profundidad. Protege a los suelos del desgaste y evita que se acumule la suciedad, facilitando así las limpiezas. Cerabric se utiliza como limpiador habitual, así que simplemente debe aplicarse con una fregona.

En Monestir encontrarás diferentes tipos de tratamientos específicos para tratar los suelos de terracota. Recuerda que en breve, publicaremos la segunda parte dónde hablaremos de los suelos de interior.

Cómo renovar el aspecto del suelo exterior

En unas semanas llega el verano, y los suelos de tu jardín, terraza o balcón están sucios, opacos y manchados. Ha llegado el momento de renovar el aspecto del suelo exterior.

Tanto si los daños son debidos a las inclemencias del tiempo, como a los antiguos tratamientos o a las manchas, podremos renovar el aspecto del suelo exterior de una manera sencilla si sabemos cómo.

Renovar el aspecto del suelo exterior: Limpieza y tratamientos

Si tus suelos de exterior solamente presentan suciedad superficial pero están opacos y apagados, necesitarán una ayuda para recuperar su brillo. Para renovar el aspecto del suelo exterior, te recomendamos Cerabric, un producto dos en uno, ya que además de limpiar en profundidad, abrillanta los suelos, ya que actúa como hidratante, devolviéndoles a los suelos su brillo original. Cerabric es de uso habitual y está destinado para suelos de terracota, piedra, pizarra, mármol y mosaico hidráulico.

Por otro lado, si tus suelos de exterior presentan problemas de verdín, será necesario un tratamiento más fuerte. Para estos casos, es recomendable Limpiador de Pavimentos exteriores. Este potente limpiador renueva el aspecto del suelo exterior por completo, ya que en solo unos minutos disuelve el verdín más arraigado.

Para casos más leves y en zonas determinadas, como manchas de moho, solo necesitarás Limpia Moho, un eficaz limpiador en formato spray que disuelve estas desagradables manchas tanto en suelos como en fachadas.

Pero si lo que necesitas es deshacerte de antiguos tratamientos como barnices, ceras o aceites, para poder renovar tus suelos de exterior deberás utilizar un limpiador decapante. Para este procedimiento necesitarás Sanigel. Este limpiador logra eliminar las capas de los tratamientos anteriores, así como todo tipo de manchas domésticas. Su aplicación es muy sencilla y en un par de horas, tus suelos de exterior estarán completamente renovados.

Humedades en fachadas exteriores, cómo acabar con ellas

Humedades en fachadas exteriores, cómo acabar con ellas

La temporada de lluvias por fin ha terminado, así que es el momento perfecto para poner a punto nuestro hogar. Uno de los problemas más frecuentes es el de las humedades en fachadas exteriores, así que hoy vamos a centrarnos en su limpieza y prevención.

Humedades en fachadas exteriores: limpieza

Es muy frecuente que aparezcan humedades en fachadas exteriores, tanto manchas oscuras como moho o verdín. Este problema no es solo antiestético, sino que es necesario eliminarlo de raíz, literalmente, ya que daña a nivel interno las fachadas. Para no perder el tiempo y realizar una limpieza eficaz lo más rápido posible, es necesario una limpiador específico para ello, como por ejemplo Limpiador de pavimentos exteriores.

Destinado para suelos y fachadas, este potente limpiador de humedades en fachadas exteriores puede utilizarse sobre superficies de terracota, piedra, gres, pizarra… Sin ninguna dificultad es capaz de disolver las manchas de humedad más incrustradas, así como las concentraciones de verdín sobre las fachadas. Su aplicación es muy sencilla, simplemente hay que diluir una parte en tres de agua, dejar actuar, frotar suavemente con un cepillo y aclarar.

Humedades en fachadas exteriores: cómo evitarlas

Aunque limpiemos las humedades en fachadas exteriores, es muy probable que vuelvan a salir. Para evitar estar limpiando cada cierto tiempo, lo mejor es proteger nuestras fachadas exteriores de las temidas humedades.

Para ello, debemos elegir un buen hidrofugante, es decir, un tratamiento que impermeabilice nuestra fachada por completo. Hidroclay es un tratamiento que cumple con estas características. Protege las fachadas de hormigón, piedra, ladrillo y monocapa; ya que penetra en la fachada protegiéndola de las humedades. Además es transpirable y evita el desgaste de la fachada con el paso del tiempo. Hidroclay es un producto totalmente imprescindible si quieres evitar por completo las humedades en fachadas exteriores.