Consejos para proteger piedra exterior

Definitivamente el mejor consejo para proteger piedra exterior es realizar un buen mantenimiento. Y lo cierto es que si es rápido y sencillo mucho que mejor. Por ello, enseguida te explicamos cómo conseguir la mayor protección para suelos y fachadas de piedra exterior.

La piedra natural se caracteriza por ser un gran aislante térmico, además de por su resistencia y durabilidad. Sin embargo, su talón de Aquiles es su porosidad. Esto lo convierte en un material vulnerable a las humedades y a cualquier tipo de mancha. Así que el mejor consejo para proteger piedra exterior, es aplicar tratamientos que eviten la filtración de cualquier tipo de humedad.

Consejo para proteger piedra exterior: Fachadas

El mejor tratamiento para estos casos es Hidroclay, un hidrofugante transpirable que protege las fachadas de las inclemencias meteorológicas, ya que impide por completo la filtración de agua. Asimismo, evita su degradación debido a las heladas y a su desgaste con el paso del tiempo. De esta manera, evitarás cualquier problema derivado de la humedad, como las eflorescencias y las concentraciones de moho.

Consejo para proteger piedra exterior: Suelos

Proteger los suelos de piedra exterior es primordial. Por ello, te aconsejamos un tratamiento protector que además de evitar cualquier filtración, permita transpirar al pavimento y que además sea totalmente antideslizante. Este tratamiento es Bellatrix, de fácil aplicación, seca rápidamente y no altera el color de los suelos de piedra exterior. Lo encontrarás disponible en dos acabados diferentes, transparente y con efecto mojado.

Consejo para proteger piedra exterior: Terrazas

En las terrazas suelen producirse filtraciones de agua que acaban convirtiéndose en goteras. Para evitar un gran daño en su estructura, debemos ser meticulosos hasta en el último rincón. Para proteger las terrazas de piedra exterior por completo, te recomendamos Impermeabilizante Grietas y Juntas, específico para estos casos, es de fácil aplicación y de secado inmediato.<7p>

Cómo tratar suelos de terracota. Parte 2: interiores

En el post anterior hablamos sobre cómo tratar suelos de terracota en exteriores y como lo prometido es deuda, hoy nos toca hablar sobre cómo tratar suelos de terracota de interior.

Como os comentamos anteriormente, los suelos de terracota cuentan con numerosas cualidades, pero también tienen un inconveniente: su porosidad. Por ello son vulnerables a las manchas y humedades, pudiendo ocasionarles daños internos y externos.

Por suerte, podemos protegerlos de tales daños si sabemos darles los cuidados adecuados. Tratar los suelos de terracota de interior es muy sencillo, aunque su cuidado sea diferente del de los suelos de exterior.

Para tratar suelos de terracota interiores, de manera adecuada, necesitaremos un tratamiento base y otro de terminación. La utilización de estos productos es muy sencilla, ya que solo necesitarás una brocha ancha para su aplicación.

En Monestir podrás elegir entre dos tratamientos base, cuya única diferencia es su acabado, Cottobello con efecto natural y Remember con efecto mojado. Ambos productos tratan en profundidad los suelos de terracota para reducir su porosidad y la hidratan, ya que crean una capa de protección sobre el suelo.

Esta capa protectora no amarillea ni envejece con el el tiempo y respeta el bonito color y brillo original de la terracota, ya que la deja transpirar perfectamente. Además, facilita las limpiezas habituales ya que evita la acumulación de suciedad.

Respecto a los productos de terminación para tratar los suelos de terracota, en Monestir podrás disponer de Lucer en tres acabados: acabado brillante, mate-satinado y efecto envejecido tono cuero. Este tratamiento nutre en profundidad los suelos de terracota y renueva su brillo, dejándolos como nuevos. Asimismo, es perfecto para renovar los tratamientos antiguos sin tener que decaparlos.

Para su mantenimiento, te recomendamos utilizar durante tus limpiezas habituales Cerabric, así tus suelos de terracota de interior permanecerán siempre impecables y brillantes.