Limpieza de fachadas

Limpieza de fachadas sin complicaciones

A todos nos gusta que las fachadas de nuestra casa, estén relucientes, pues es la primera imagen que ofrece nuestro hogar. Una fachada descuidada y manchada ofrece una imagen desagradable y desastrosa que es necesario evitar. Sin embargo, nuestras fachadas son vulnerables a distintos tipos de agresiones externas.

Con el transcurso del tiempo, es inevitable que las fachadas de nuestra casa sucumban a las inclemencias meteorológicas. Manchas de humedad, salitre, moho y verdín son manchas que se producen en todos los hogares. Este tipo de manchas no se pueden quitar con cualquier producto y es necesario eliminarlas cuanto antes para detener su expansión. De la misma manera, nuestras fachadas son vulnerables a cualquier tipo de mancha doméstica que podamos haber producido por accidente.

Para realizar una limpieza de fachadas eficaz y a la vez rápida y sencilla, debemos tener en cuenta dos cosas: la primera, el material de nuestra fachada, y en segundo lugar, el tipo de manchas a eliminar.

Limpieza de fachadas manchadas con salitre

Las manchas de salitre son muy difíciles de quitar, pero si utilizamos el producto adecuado enseguida desaparecen. Para acabar con ellas rápidamente y sin esfuerzo, lo mejor es utilizar Sanet, solo tenemos que dejarlo actuar unos segundos y podremos sacar las manchas de salitre con facilidad.

Limpieza de fachadas con manchas domésticas

Para manchas domésticas y con base de aceite, es necesario utilizar un producto desengrasante adecuado para fachadas, como Sanigel que respeta el material de la fachada mientras elimina por completo este tipo de las manchas.

Limpieza de fachadas manchadas de moho y verdín

Este tipo de manchas, son las más comunes en las fachadas y también de las más «peligrosas» para el hogar, ya que llegan a afectar a la estructura interna de la fachada. Para eliminarlas sin problemas es necesario usar Limpiador de pavimentos que además de limpiar tiene efecto preventivo, evitando así que la fachada vuelva a absorber humedad.

Para las manchas difíciles nunca utilices salfumán

Para las manchas difíciles nunca utilices salfumán

Tradicionalmente para las manchas incrustadas, hemos utilizado los productos de toda la vida como la lejía o el salfumán. Esto ocurre porque los solemos tener como plan B, es decir, si nuestros productos habituales de limpieza no acaban con la suciedad difícil, entonces optamos por los productos más fuertes que conocemos, como es el caso del salfumán en suelos y fachadas.

Si vamos a utilizar un producto de limpieza, es importante conocer sus características de primera mano; ya que puede no ser recomendable para la superficie que vamos a tratar y acabemos dañándola irreversiblemente o incluso podemos acabar causando un accidente.

El salfumán es ácido clorhídrico, un ácido muy potente que destruye materiales como por ejemplo, el cemento o la cerámica. Es muy conocido por su fuerte olor a químico, ya que desprende vapores irritantes muy tóxicos. Además en contacto con la piel causa irritaciones y quemaduras.

Cómo decíamos anteriormente, el salfumán suele ser utilizado como limpiador para manchas incrustadas. Mucha gente opta por limpiar suelos y fachadas después de una obra con salfumán o para limpiar habitualmente superficies de piedra natural. El resultado es que las superficies de piedra acaban con un aspecto bastante desgastado, sin el bonito color que las caracteriza. Lo mismo ocurre con las baldosas después de una obra. De hecho, limpiar un suelo recién puesto con salfumán es prácticamente destrozar el trabajo realizado, ya que dañará seriamente el brillo y el color de las baldosas nuevas.

Para no caer en estos graves errores, os recomendamos productos especialmente diseñados para las manchas más difíciles, dependiendo del material y la suciedad a tratar. En el caso de una obra, para acabar con las manchas incrustadas, debemos utilizar Protecer para tratar las piezas antes del rejuntado y así facilitar posteriormente su limpieza. Una vez acabada la obra, aplicaremos Sanet, un quitacementos antisalitre que disuelve los restos de obra sin dañar la nueva superficie.

Si lo que necesitamos es acabar con las típicas manchas domésticas, utilizaremos Sanigel, un eficaz quitamanchas decapante desengrasante que no emite vapores ni deja olores. Es muy fácil de aplicar y respeta la superficie a tratar.

Recuerda utilizar siempre productos especializados para tus suelos y fachadas. Recuerda que Monestir es siempre la mejor elección.

Nuevo vídeo! Cómo decapar y tratar un suelo de barro cocido fácilmente.

En este vídeo vemos todo el proceso manual de decapado de aceites de linaza en un suelo de terracota o barro cocido.

Los aceites de linaza con el tiempo pueden amarillear o crear capas que se van pelando del suelo creando un efecto horrible. La suerte, es que los suelos de barro cocido, por su estructura, son para toda la vida… si queremos vamos! Porque ahora podemos recuperar y restaurar cualquier suelo de barro fácilmente gracias a los métodos de tratamiento de MONESTIR.

Para comenzar con la limpieza, debemos aplicar una parte de SANIGEL con 2 partes de agua (mejor si está caliente) sobre el suelo y dejarlo actuar hasta que deshaga todo el aceite. En ese momento, cuando vemos que el suelo tiene en la superficie como una pasta amarillenta, pasamos a frotarlo bien con un estropajo verde. Debemos utilizar guantes ya que SANIGEL es un desengrasante fuerte y hay que utilizarlo con cuidado.

Después de haber decapado todo el suelo y haber hecho un buen aclarado, es conveniente hacer un nuevo lavado con una parte de SANET con 20 partes de agua, es decir, un chorrito de SANET en un cubo de agua para de esta manera, neutralizar el suelo y evitar que salgan manchas de salitres y eflorescencias durante el secado. Dejamos secar el suelo al menos una semana y entonces pasamos a aplicar el tratamiento del suelo para renovar el aspecto y dejarlo completamente protegido.

Para ello, aplicaremos primero una mano uniforme y generosa del tratamiento base que puede ser COTTOBELLO si queremos dejar un acabado natural o REMEMBER si queremos tratar el suelo con efecto mojado. En ambos casos, saturamos la porosidad del pavimento de barro cocido permitiendo que las piezas transpiren. Esto es fundamental. Dejamos secar al menos 24 horas y entonces aplicamos el producto de terminación que es LUCER para dejar el suelo perfectamente protegido contra todo tipo de uso y de manchas. Para ello emplearemos LUCER si queremos un acabado con brillo, LUCER MATE si queremos un acabado mate satinado o LUCER CUERO si queremos un efecto envejecido en tono cuero.

Ya tenemos nuestro suelo de barro como nuevo otra vez y si somos constantes con el mantenimiento utilizando CERABRIC de vez en cuando, no tendremos que volver a repetir el tratamiento nunca más.

Gracias por vernos y si quieres más información, puedes solicitárnosla en la web www.monestir.com