Si tienes un suelo de barro o terracota en tu hogar, es imprescindible que lo protejas con aceite para terracota. A continuación te explicamos el por qué.

Los suelos de barro o terracota se caracterizan por ser muy porosos. Esto quiere decir que al caer cualquier tipo de mancha, el suelo la absorbe y es muy difícil de eliminar. Para que esto no ocurra, hay varias soluciones.

La primera solución es la limpieza, así que contar con un limpiador específico para este tipo de suelos es primordial. La segunda es la protección, y como se suele decir, mejor prevenir que curar. Así que además de realizar una limpieza efectiva, lo más importante es centrase en evitar que nuestros suelos de barro o terracota lleguen a mancharse y para ello utilizaremos el aceite para terracota.

Cómo hemos dicho antes los suelos de barro son muy porosos, así que el aceite para terracota actúa sellando estos poros y por lo tanto los protege de cualquier tipo de mancha. El aceite para terracota es por tanto un tratamiento base; pero también un tratamiento de terminación, pues realza el tono y brillo de nuestros suelos, haciendo que luzcan como nuevos.

En Monestir puedes elegir entre dos tipos de aceite para terracota, con acabado brillo rústico o con acabado mate a la cera. Ambos dejan en los suelos un acabado sedoso y un tacto muy suave, poseen efecto antihuellas y no se amarillean ni ennegrecen con el paso del tiempo. Además, el aceite para terracota a diferencia de otros tratamientos, no necesita decapado posteriormente.

El tratamiento de aceite para terracota es muy fácil, simplemente se aplica con la ayuda de una brocha ancha y su secado es muy rápido.

El verano es el mejor momento para limpiar y proteger nuestros suelos de barro y terracota, utiliza aceite para terracota de Monestir y olvídate de las manchas en mucho tiempo.