El suelo de gres poroso necesita un cuidado especial. Pero no te preocupes, aquí te indicamos cómo realizar tú mismo el mantenimiento del gres poroso, de forma económica y sencilla.

Los suelos de gres poroso demandan un tratamiento especializado para su protección. Son especialmente vulnerables a las manchas domésticas y a la humedad, por lo que es muy fácil que sufran daños tanto en su estructura como en su aspecto.

Para evitarlo, la mejor solución es aplicar un tratamiento como el Protector Antimanchas Especial para Gres Rústico Poroso, un protector especialmente diseñado para este tipo de material. Hidrofugante (no permite la absorción de agua) y oleorepelente (no permite la absorción de aceites), este Protector Antimanchas es 100% eficaz, así que no tendrás que preocuparte nunca más por manchas y problemas de humedad.

Además, otorga un bonito efecto mojado a los suelos de gres poroso y no cambia su propia textura antideslizante.

El tratamiento con el Protector Antimanchas Especial para Gres Rústico es muy sencillo, simplemente debes aplicarlo sobre los suelos de gres poroso con una brocha ancha y su secado es inmediato. Te recomendamos esperar 24 horas para que puedas comprobar su eficacia.

El Protector Antimanchas Especial para Gres Rústico facilita las limpiezas y el mantenimiento diario. Por ello, te recomendamos utilizar Cerabric, un limpiador abrillantador que mantiene los suelos de gres poroso como nuevos. Se trata de un hidratante que regenera el brillo de tus suelos. Con Cerabric se evita la acumulación de suciedad y deja un aroma a limpio en el ambiente.

Puedes sustituir tu limpiador habitual por Cerabric, ya que solo necesitarás utilizarlo una vez por semana. Cerabric se aplica con una fregona, solamente con un vasito en un cubo de agua es suficiente para toda la superficie. De esta manera, podrás evitar las molestas rayadas y pisadas habituales en tus suelos de gres poroso. Una vez hayas probado Cerabric, te aseguramos que no volverás a utilizar otro limpiador.