Cómo tratar suelos de terracota. Parte 1: exteriores

En el post de hoy hablaremos sobre cómo tratar suelos de terracota, pero concretamente de los suelos de exterior. Si necesitas también información sobre suelos de terracota de interior, no te pierdas nuestro próximo post.

Los suelos de terracota son de los suelos más solicitados debido a su belleza, versatilidad y durabilidad. Sin embargo, su talón de Aquiles es su porosidad. Por ello, es fundamental tratar los suelos de terracota con productos de calidad que los protejan del desgaste y las manchas, y que a su vez realcen todo su color y brillo natural.

Para tratar suelos de terracota exteriores, es imprescindible aplicar un tratamiento hidrofugante. De esta manera evitaremos al máximo que la humedad penetre en las baldosas. Asimismo, es importante que el tratamiento sea transpirable para no perjudicar al material.

Estas características se aúnan en un producto perfecto: el protector antimanchas Mitrol para tratar suelos de terracota. Con él, los suelos de terracota no solo se mantendrán protegidos de las inclemencias del tiempo, sino también de cualquier tipo de mancha. Lo encontrarás en dos versiones; con acabado natural y con acabado mojado: Mitrol Wet.

Una vez aplicado el tratamiento protector, podemos mantener siempre impecables los suelos de exterior si sabemos cómo. Tratar los suelos de terracota no tiene porque ser complicado, simplemente debemos elegir un limpiador abrillantador como Cerabric. Este novedoso producto saca el máximo brillo a los suelos de terracota hidratándolos en profundidad. Protege a los suelos del desgaste y evita que se acumule la suciedad, facilitando así las limpiezas. Cerabric se utiliza como limpiador habitual, así que simplemente debe aplicarse con una fregona.

En Monestir encontrarás diferentes tipos de tratamientos específicos para tratar los suelos de terracota. Recuerda que en breve, publicaremos la segunda parte dónde hablaremos de los suelos de interior.

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