La cera para suelos es uno de esos tratamientos imprescindibles que tenemos que renovar periódicamente. Aunque cuando pensamos en encerar, lo primero que nos viene a la cabeza son los suelos de madera, lo cierto es que hay cera para suelos de diferentes materiales.

El verano es el mejor momento para el bricolaje. Tareas en interiores como pintar o aplicar tratamientos son mucho más cómodas y sencillas, ya que tranquilamente podemos airear la casa, y gracias al calor el secado es mucho más rápido.

Cera para suelosLa cera para suelos de otros materiales cumple la misma función que la tradicional cera para madera. Es un tratamiento de ennoblecimiento que protege los suelos de manchas a la vez que deja una bonita capa brillante que realza el color de los suelos.

La cera noble líquida de Monestir es una cera para suelos de terracota, microcemento y mosaico hidráulico. Gracias a la cera noble, los suelos permanecen brillantes y protegidos durante mucho tiempo. Se trata de una cera para suelos ecológica y muy fácil de aplicar.

Para realizar el tratamiento simplemente necesitas un recipiente limpio y una paletina ancha. Antes de usar la cera para suelos de Monestir hay que agitar el envase y verter en el recipiente limpio. Hay que aplicar de manera uniforme y sin excesos de producto. El tiempo de secado es de una hora pero si queremos aplicar una segunda mano es necesario dejar pasar 24 horas.

La cera recupera el brillo de los suelos más desgastados, permite que la superficie transpire y es de gran dureza, ya que resiste pisadas e incluso rayadas. También podemos utilizar cera para suelos de Monestir, diluyéndola en agua y aplicando con una fregona para un mantenimiento habitual.