Los suelos de terracota ofrecen resistencia, durabilidad y aportan un bonito aspecto mediterráneo. Sin embargo, su gran desventaja es su porosidad. A fin de solucionarlo, te contamos cómo tratar suelos exteriores de terracota.

Tratar suelos de terracota es fácil si das con el tratamiento perfecto

A diferencia de lo que se suele pensar, tratar suelos de terracota es una tarea sencilla y que podemos realizar nosotros mismos. Tratar los suelos de terracota es imprescindible, ya que a falta de un buen tratamiento, los suelos se resienten gravemente debido a la humedad y a las inclemencias del tiempo.

Manchas ennegrecidas de moho, verdín, manchas blanquecinas, exfoliaciones, fisuras y roturas debido a las heladas, filtraciones y goteras… Los daños son múltiples e inevitables si no aplicamos un buen tratamiento para suelos exteriores de terracota.

Mitrol, el protector antimanchas para terracota en exteriores es capaz de mantener en perfecto estado los suelos de barro. Los protege tanto de las inclemencias de la meteorología, así como del tránsito frecuente y del desgaste con el paso del tiempo.

Con Mitrol los suelos exteriores de terracota no absorberán la humedad, evitando así todos los daños que hemos nombrado con anterioridad. Además, a diferencia de otros productos, permite transpirar a los suelos de terracota, así que no amarillea los suelos, ni tampoco cambia su color natural y su brillo.

Realizar el tratamiento con Mitrol es una tarea fácil que no requiere de complicadas herramientas. Simplemente debe aplicarse con una brocha ancha dando pasadas uniformes sin excesos. Eso sí, siempre sobre los suelos exteriores de terracota limpios y previamente barridos. Aunque una capa es suficiente, también puede dar una segunda capa para mejorar la protección, una vez haya pasado 1 hora desde la primera capa.

Tus suelos exteriores de terracota quedarán totalmente protegidos una vez realices el tratamiento con Mitrol y además se volverán más seguros, ya que quedará una perfecta textura antideslizante.