solucionar problemas de humedad

Cuando aparecen problemas de humedad en el hogar saltan todas las alarmas. Se trata de un problema que afecta a la estética, pero muy especialmente a la salud y al confort de la familia. Por eso conviene solucionar los problemas de humedad desde la primera señal, y hacerlo con productos específicos para este fin. 

Hoy te mostraremos productos para la humedad que son realmente efectivos en cuanto a la eliminación del moho y la impermeabilización de fachadas, suelos y cubiertas. Porque solucionar problemas de humedad de forma definitiva es sencillo si se utilizan los productos adecuados. 

1. Eliminar la humedad y el moho del interior del hogar 

En primer lugar, conviene atacar la humedad del interior del hogar. Ésta se encuentra habitualmente en las paredes que dan al exterior, así como en espacios que acumulan humedad, como el baño o la cocina. 

Para solucionar estos problemas de humedad, el mejor producto es el Limpiamoho de Monestir. Se puede aplicar tanto a suelos como a paredes, ya estén en el interior del hogar como en el exterior. 

Este producto blanquea las manchas verdes y ennegrecidas de moho y humedad rápidamente. Es muy útil, por ejemplo, en las baldosas o juntas de baños y duchas, así como en paredes pintadas, muros y suelos. Su aplicación es tan sencilla como pulverizar el LimpiaMoho a unos 10 cm de distancia y dejarlo actuar unos 20 minutos. Posteriormente, se frota con un cepillo o esponja y se aclara.

2. Impermeabilizar fachadas

En segundo lugar, conviene impermeabilizar las paredes exteriores de la casa, especialmente las más expuestas a la lluvia y la humedad. Por ejemplo, si hemos detectado paredes de nuestro hogar con humedad, para solucionarlo de raíz convendrá impermeabilizarlas desde fuera. 

Para ello, nada mejor que Hidroclay, un hidrofugante que penetra en la fachada, que no altera en absoluto el acabado del material y que evita la absorción del agua gracias a su poder de impermeabilización. 

Con Hidroclay evitarás la aparición de humedades, moho y eflorescencias en fachadas de ladrillo, piedra, monocapa y hormigón. Para aplicarlo necesitarás una brocha ancha o un pulverizador, pero en ese caso conviene proteger adecuadamente los marcos de las ventanas, puertas y demás zonas sensibles. 

3. Limpiar el pavimento exterior con verdín o manchas negras 

Otro de los casos más comunes de problemas de humedad está en los suelos del exterior del hogar. Cuando se trata de lugares sombríos y que durante el invierno suelen estar húmedos, el pavimento empieza a acumular una capa de suciedad de tonalidades entre verdosas y negras.

Pues bien, para solucionar problemas de humedad en pavimentos exteriores, el producto más efectivo es el Limpiador de Pavimentos

Con este producto eliminaremos fácilmente toda la suciedad acumulada durante el invierno, y especialmente las manchas de humedad, incluso las más oscuras y resistentes. 

Como es un producto muy potente, se debe aplicar diluido en agua. Sólo es necesario extenderlo por el pavimento con una fregona y dejar que actúe de 5 minutos a 1 hora (dependiendo de la gravedad del problema). Pasado ese tiempo la suciedad se habrá disuelto y solo tendrás que frotar con un cepillo o estropajo para despegarla del suelo. Por último, aclara con agua hasta retirar toda la suciedad.

En esta foto podemos observar el antes y después de un suelo de barro exterior en un trabajo realizado por la empresa Rustisur.

limpieza suelo moho verdin

4. Impermeabilizar terrazas, áticos, tejados y suelos de exterior

Por último, queremos prestar especial atención a los problemas de humedad que provocan goteras o filtraciones de agua desde el tejado, la cubierta o la terraza. 

Estos problemas suelen asustar mucho cuando aparecen, pues son de los más graves, y pueden parecer difíciles de solucionar. Pero en la mayoría de los casos, bastará con aplicar el Impermeabilizante para grietas y juntas de Monestir.

Con él podrás impermeabilizar las juntas, fisuras y grietas que pudieran estar filtrando agua hacia en interior del hogar. Se aplica con una brocha ancha, dando una mano bien estirada. Para mayor protección, bastará con darle una segunda mano al cabo de una hora.