cómo limpiar el baño

El baño es uno de los espacios que más usamos en el día a día y que requieren de una higiene óptima.  Además, la humedad en los baños es prácticamente inevitable, y como bien sabes, es una fuente de problemas como manchas, malos olores y moho. Por eso es muy importante saber cómo limpiar el baño, y realizar una limpieza en profundidad de forma regular. Hoy te contaremos cómo limpiar el baño para dejarlo como nuevo.

Paso 1. Limpieza de la ducha y el lavabo

La ducha es la zona donde más humedad se acumula a diario, y por tanto, es una zona especialmente sensible a la aparición de moho y manchas de cal. Si no quieres que tu ducha se deteriore antes de tiempo, conviene ir eliminando estas manchas con regularidad. 

 

Para hacerlo necesitarás dos productos, el LimpiaMoho y el Antical.

 

El Limpiamoho es un producto específico para eliminar las manchas ennegrecidas que aparecen en las juntas y los rincones por culpa de la acumulación de humedad. Podrás aplicar el Limpiamoho en cualquier superficie, ya sea baldosa u otro tipo de revestimiento, excepto acero inoxidable y metal. 

 

Es muy sencillo de aplicar. Solo tienes que pulverizarlo sobre la superficie y dejarlo actuar unos 15 o 20 minutos. Cuando haya pasado ese tiempo, frota con un estropajo o un cepillo y aclara con agua. Verás que las manchas de humedad han desaparecido y tu ducha se volverá a ver impoluta.

 

En segundo lugar, deberás hacerte con el Antical. Cuando la cal no se elimina regularmente se va acumulando, formando incrustaciones y placas que terminarán afectando el funcionamiento de la grifería. Por eso, cuando empieces a detectar manchas de cal, no esperes a eliminarlas.

 

Además de eliminar las manchas de cal, con este producto estarás retrasando su futura aparición gracias a un polímero específico para este fin. 

 

La aplicación es súper sencilla: pulveriza el antical sobre las superficies que desees y déjalo actuar unos segundos. Después lo aclaras con agua y lo secas con un paño limpio. Verás como vuelve a brillar.

Paso 2: Limpieza del suelo del baño 

El suelo del baño es uno de los que más se ensucian a diario. Las salpicaduras son frecuentes, y al pisarlo con las zapatillas o el calzado de la calle enseguida se llena de manchas. En general será suficiente con limpiarlo con un buen limpiador para el día a día, como el Limpiador Abrillantador para suelos de cerámica, porcelánico y gres.

 

Sin embargo, es habitual que las juntas se vayan ennegreciendo con el paso de los años, y esto hace que el aspecto del suelo nunca se vea tan bonito y limpio como al principio. En ese caso, deberás aplicar el LimpiaJuntas, un producto que eliminará esa suciedad incrustada que, por ser tan inaccesible, se vuelve muy difícil de limpiar. 

 

La aplicación es tan simple como con los anteriores productos: pulveriza el producto y déjalo actuar unos segundos. A continuación, frota con un cepillo y termina aclarando con agua limpia. Podrás comprobar cómo ese color oscuro que presentaban las juntas vuelve a verse blanco y limpio. 

Paso 3. Limpieza de los desagües

 

El último problema que suelen presentar los baños con el tiempo es que las tuberías se atascan. Es muy habitual, especialmente en el desagüe de la ducha. Los jabones y acondicionadores que utilizamos, unido a la suciedad que se va acumulando, termina atascando el paso del agua. 

 

Conviene resolver esto cuanto antes para evitar malos olores y un exceso de humedad. Lo mejor es tener en casa un buen Desatascador y, en cuanto detectes que el desagüe ya no deja pasar el agua tan rápido, aplica este producto dejándolo actuar unos 30 o 60 minutos antes de verter agua caliente.

 

Y por último, no te olvides de limpiar a conciencia el inodoro con lejía. 

 

Ahora ya sabes cómo limpiar el baño para que esté siempre está impecable, sin malos olores ni problemas de moho, cal o atascos.